'El amor es una condición en la que la felicidad de otra persona es condición imprescindible para tu propia felicidad'. Y con ésta preciosa frase arrancamos el primer viernes del mes de octubre, ya entrados de pleno en el otoño y, ahora sí que sí, con mi último look sin medias y a lo loco. Me despido del verano con un vestido muy colorido y diciendo un 'hasta pronto' a los días de calor acompañados de largos días de playa. Éste bonito vestido de Desigual ha viajado conmigo éste verano y ha sido un gran aliado tanto en días como en noches; sus colores, comodidad y forma me parecen ideales, se ha convertido en uno de mis favoritos. Como podéis ver lo he combinado con un sombrero tipo canotier del cual tenía muchísimas ganas y por fin es mío, soy muy gondolera :)
En vacaciones estuve en la tienda de Stella Rittwagen y salí de allí algo cargada, el bolso de mano y la pulsera se vinieron conmigo, no pude evitarlo.
Espero que os gusten las fotos y que tengáis un feliz fin de semana, lots of love!









